El eterno Power Ranger se va en medio del misterio y sin ver su última entrega

 

Parece algo sacado del guion de uno de los episodios de Power Rangers: un artista busca sacar su obra, pero no cuenta con los recursos necesarios. Entonces, un grupo de adolescentes y sus familias se alían para cumplir este sueño. Así es como se llevó adelante La leyenda del Dragón Blanco, la cinta que su protagonista, Jason David Frank, no llegará a ver.

El actor, uno de los héroes más queridos de los 90, falleció el domingo. Si bien la familia no reveló nada, todo parece indicar que fue un suicido. Las redes sociales se llenaron de lamentos de sus fans y de sus antiguos compañeros de reparto como Amy Jo Johnson (Ranger Rosa), Austin St. John y Steve Cardenas (rojo), Walter Jones (negro) y Aisha Campbell (amarilla).

La leyenda del Dragón Blanco era un proyecto largamente acariciado por el Power Ranger más conocido. Looper e Imdb informaron que la producción comenzó oficialmente en 2019, cuando Frank lanzó la campaña de recaudación de fondos mediante la plataforma Kickstarter. Hasta el 21 de noviembre de 2021 se recolectaron 508.618 dólares gracias a 5.259 personas.

Parece poco, pero el monto permitió al actor y al director Aaron Shoenke libertad creativa absoluta. Además, ambos tenían experiencia en sacar buenas producciones con pocos recursos. Juntos realizaron los cortometrajes Power Rangers Legacy Wars: Street Fighter Showdown, Ninjak vs. the Valiant Universe, y My Mighty Morphin Life, además de episodios de las series Super Power Beat Down y Super Horror Beat Dow.

Todas pueden ser vistas gratuitamente en el canal de la productora Bat in the Sun –también responsable de La leyenda del Dragón Blanco– en YouTube.

Frank dedicó los últimos tres años de su vida a la filmación y promoción de la cinta. Se informó que ya estaría en la postproducción y que se estrenaría en algún momento del siguiente año. El adelanto ya se encuentra en las redes sociales.

Si bien oficialmente no es parte de la serie de Power Ranger, la cinta recupera la estética de esa propiedad. Narra la historia de un superhéroe con poderes similares al Ranger Verde. El personaje, luego de años de retiro forzoso, se ve obligado a volver a la acción cuando resurge un enemigo.

Una trama que resulta familiar a los fans de Power Rangers, ya que también simboliza la participación de los actores de la franquicia durante 30 años.

Nacido el 4 de septiembre de 1973 en Covina, California (EEUU), Jason David Frank saltó a la fama en 1993 cuando se sumó al elenco de la primera serie de Power Rangers.

Esta producción de la empresa Saban era la adaptación estadounidense de la franquicia japonesa Super Sentai (que comenzó en 1975). La premisa gira en torno a un equipo de superhéroes adolescentes, ataviados con trajes de colores, que enfrentan villanos a pie o piloteando robots.

Frank encarnaba a Tomy Oliver, el Ranger Verde, un secuaz de la villana Rita Repulsa. Sólo tenía que aparecer en 14 episodios, pero fue tal su popularidad que se le renovó el contrato y terminó convirtiéndose en el protagonista por tres temporadas, con un total de 123 episodios.

No sólo eso, se convirtió en la cara reconocible de la serie. Estuvo en dos películas y fue parte, como Tomy Oliver, de varios equipos de Rangers. Así estuvo en el especial 10 aniversario Por siempre rojo; en Power Rangers Dino Thunder (2004); Power Rangers Super Megaforce (2013) y en Power Rangers Super Ninja Steel (2022). También interpretó a su personaje como actor de voz en un videojuego, cortos animados y programas dedicados a la serie.

Gran parte de su éxito se debe a que del elenco original era el único que realmente sabía artes marciales. Era experto en Karate Shotokan, Wado ryu, Taekwondo, Judo, Jiu-Jitsu brasileño, Muay Thai, Wing Chun, Jeet Kune Do y Aikido.

Creó su propia disciplina: Toso Kune Do. A partir de 2009, incursionó en los campeonatos artes marciales mixtas de la UFC.

Era muy querido por los fans de Power Ranger y no se perdía ninguna convención. En ellas interactuaba con el público, negociaba compra y venta de juguetes (de la franquicia), firmaba autógrafos y se sacaba fotos. En 2019 estuvo en Lima y tras ese evento, fue elogiado por su actitud por el actor Giancarlo Esposito.

Este año, el actor comenzó con buenos augurios, pero en agosto recibió una demanda de divorcio de su segunda esposa, Tammie. Eso, parece, le provocó una severa depresión, lo que culminó el domingo.

 

Deja tu comentario

A %d blogueros les gusta esto: