Pablo Milanés, un ícono que marcó el camino de los trovadores bolivianos

 

Christian Benítez lo descubrió en 1983. Fue en un disco en el que se registró un megaconcierto que Pablo Milanés ofreció junto a Silvio Rodríguez y artistas argentinos en Buenos Aires. Desde entonces quedó prendado de su música.

“No hay duda alguna. Todos los trovadores bolivianos le debemos mucho a Pablo Milanés. Junto con Silvio fue uno de los guías que nos enseñó el camino a seguir. Todos estamos de luto”, dijo el cantautor e integrante del Dúo Negro y Blanco.

El artista cubano, uno de los adalides de la cultura de la revolución, falleció la noche del lunes en un hospital de Madrid a los 79 años. Rápidamente los mensajes de pésame llenaron las redes sociales. Desde sus colegas hasta las figuras de la política local manifestaron su pesar por la partida del autor de Yolanda.

“La vida es finita, breve e insignificante en el inmenso devenir del tiempo y el espacio.#PabloMilanes, con tu canto aprendí que solo viviendo intensamente logramos los sueños aunque no la perfección. PMilanés – El breve espacio en que no estás”, expresó en Twitter el alcalde de La Paz, Iván Arias.

En 2004, el cantante llegó por primera vez a las alturas nacionales. Allí el público paceño, en plena recuperación de los resultados de la Guerra del Gas, coreó con entusiasmo sus clásicos como Yo pisaré las calles, El breve espacio en que no estás y la pieza infaltable, Yolanda.

¿Quién era Pablo Milanés que marcó a más de una generación, sin importar las alineaciones políticas? Para Benítez, la respuesta es clara: era el eterno enamorado que supo seducir con su voz a todo el mundo.

“Cuando mencionamos que Pablo y Silvio eran los pilares de la trova, nos referimos a que se complementaban entre ellos. Mientras que Rodríguez ofrecía canciones más introspectivas, Milanés tenía una poesía más abierta y romántica. Mientras que la de Silvio era más dura, la voz de Pablo lograba manifestar todas las emociones que despertaban sus composiciones”, agregó Benítez.

Cubano y universal, Pablo Milanés, fundador de la Nueva Trova, abrazó con fuerza la revolución de Fidel Castro en sus inicios y con el tiempo tomó distancia, pero nunca rompió el lazo que lo unió a su pueblo a través de su música, según AFP.

Una prueba de ello es que, a mediados del año 2022, dio su último concierto en La Habana. En esa ocasión, sus coterráneos corearon melodías en un reencuentro que, para muchos, también fue una despedida.

Tras cerca de tres años sin cantar en su tierra, blanco en canas y con problemas para movilizarse, Pablito Milanés conservaba la luz de sus ojos miopes, la sonrisa afable y la fuerza de su voz. Atrás había quedado el joven delgado de peinado afro al estilo de Angela Davis, entró en la música cubana, sentando cátedra, en los años 60 con Mis 22 años (1965).

Nació el 24 de febrero de 1943 en Bayamo, del matrimonio del soldado Ángel Milanés y Conchita Arias, una modista. Conchita forzó el traslado familiar a La Habana, para que su hijo pudiera acudir a los conservatorios. En los años 50, considerada la década de oro de la música cubana, el chico aprendió piano y exploró con otros creadores nuevas tonalidades y textos.

Siendo un veinteañero experimentó el desengaño. “Cumplía con mis deberes ciudadanos y como revolucionario también”, pero “se estaba operando cierto orden represivo que a mí no me gustaba”, rememora en el documental sobre su vida realizado en 2019 por su amigo Juan Pin Vilar.

Regresó a la música y en 1967 se unió con renovada pasión a Silvio Rodríguez y Noel Nicola en los inicios de la Nueva Trova.

Cantó junto a Silvio Rodríguez Cuando te encontré (1989), tema icónico para generaciones de cubanos, pasó ya muy adulto a una amarga decepción política.

A finales de la década de 1980 se produjo una ruptura con Silvio, aunque ambos evitaron hablar de eso. Y en 2021 Milanés cuestionó severamente al gobierno por los detenidos de las protestas: “Es irresponsable y absurdo culpar y reprimir a un pueblo que sacrificó todo”.

 

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