Reinas de belleza denuncian ser filmadas sin autorización

 

Tres modelos reinas de anteriores ediciones del Carnaval Paceño denunciaron ante el Ministerio Público a un empresario de una página de farándula por haberlas grabado mientras se cambiaban de ropa.

La acusación fue presentada ayer por el abogado de las víctimas, William Sánchez Peña, quien informó que la denuncia fue aceptada por las autoridades. “Tenemos las evidencias necesarias para que proceda el caso”, dijo el jurista.

Por razones de seguridad de las jóvenes, Sánchez pidió que se guardara en confidencia el nombre de ellas. Sólo las identificó como “reinas del carnaval” o modelos profesionales.

De acuerdo con el abogado, el denunciado J. P. F. contrató a las tres modelos para una producción fotográfica. El trabajo, una vez concluido, se publicaría en la página de Internet especializada en farándula.

“Las tres afectadas son reinas del Carnaval Paceño. Esa persona las buscó porque tenía previsto, dijo, crear una serie de fotos con anteriores soberanas de la fiesta como un anticipo de los carnavales de 2023”, contó el abogado de las modelos.

Para eso contactó a un fotógrafo profesional. Este sugirió hacer la producción en su estudio, donde tenía todo el equipo necesario para un proyecto de esta naturaleza. Sin embargo, J. P. F. rechazó la oferta, garantizando que su casa estaba arreglada para tal propósito.

Así que fueron a dicha vivienda para realizar el trabajo. Allí se armó el estudio y las participantes realizaron varias instantáneas con diferentes trajes. Para cambiarse se les indicó que debían utilizar un baño. “Este espacio era pequeño, pero estaba muy bien iluminado, con lámparas led y con muchos espejos, según recuerdan mis clientas. Allí se cambiaron al menos dos veces, desnudándose completamente, ya que entre las prendas (que debían utilizar) estaban bikinis. Fue en uno de esos momentos cuando una de ellas se dio cuenta de la presencia de la cámara”, agregó Sánchez.

El equipo es una de las evidencias que tiene el abogado y que se utilizará en el proceso. Es un aparato de alta resolución que se conecta con equipos móviles como celulares o tabletas, según consultas realizadas.

De acuerdo con el testimonio de las afectadas, la cámara se encontraba disimulada entre un grupo de toallas. Estaba colocada de tal forma que permitía grabar con claridad a quienes utilizaban el espacio designado como vestidor improvisado.

Las mujeres decidieron confrontar al productor y al fotógrafo. Reclamaron que estos muestren los celulares, a lo que el camarógrafo accedió sin ningún problema, pero J. P. F. mostró reticencias, por lo que consideraron que era quien estaba conectado con la cámara.

“Ellas le quitaron el equipo, mientras que el denunciado pedía disculpas y aseguraba que borraría las imágenes. Después comenzó una peregrinación por varios abogados para que les aconsejaran qué hacer”, agregó el jurista.

Sánchez indicó que entre las evidencias que se tienen están los equipos, las imágenes grabadas y un mensaje de WhatsApp en el que el denunciado pide disculpas y reconoce su responsabilidad.

Página Siete intentó comunicarse con J. P. F. hasta el cierre de la presente edición sin resultado. Se llamó al número del acusado y se dejó un mensaje privado en la cuenta de Facebook de la página de farándula, sin respuesta alguna.

Sánchez dijo que en la denuncia se especifica que el responsable cometió un delito de pornografía, según lo define el artículo 323 del Código Penal boliviano, que consiste en la realización de “actos sexuales o de exhibicionismo corporal” sin consentimiento de la víctima. La pena es de cinco a 10 años. La Fiscalía tiene un plazo de hasta 60 días para procesar la denuncia e iniciar el caso. Una vez que comience se pedirá medidas de protección para las afectadas.

 

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