La protesta, el ejemplo y la pasión por el futbol en Catar

 

El Mundial de Catar 2022 ya está en el aire. La fiesta ya se ha instalado en todo el mundo, que vive cada una de las jornadas del certamen deportivo más seguido. Ayer, la gran sorpresa la dio Japón en el estadio Internacional Khalifa de Al Rayyan, donde los nipones dieron el gran batacazo de la fecha. Más allá del partido, cuyo resultado inusual opacó a los otros, la jornada fue signada por el mensaje de los alemanes antes del encuentro, molestos con la FIFA porque no se les permitió usar el brazalete “One love” para promover la diversidad, la inclusión y los derechos sociales del colectivo LGBTI+ (lesbiana, gay, bisexual, transgénero e intersexo). Además, la nota la dieron los hinchas japoneses, que no sólo alentaron y festejaron en las gradas, sino que al final del mismo se dieron a la tarea de limpiar la basura del estadio Khalifa, algo común en ellos, porque hicieron lo mismo en Rusia 2018. Para aplaudirlos.

 

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