El FMI vaticina que subvención duplicará lo previsto en el PGE

 

El Fondo Monetario Internacional (FMI), en su evaluación del desempeño de la economía boliviana, estimó que la subvención a los combustibles costará al país más de 1.500 millones de dólares, más del doble de lo previsto por el gobierno en el Presupuesto General del Estado (PGE) 2022.

“Se proyecta que el alto costo de mantener los subsidios a los combustibles, estimado en 3,7% del Producto Interno Bruto (PIB), impulsará el déficit fiscal de 8,5% del PIB en 2022, cerca del nivel del año anterior”, señala el organismo internacional en su informe, publicado el jueves.

De acuerdo con declaraciones del presidente del Estado Plurinacional, Luis Arce Catacora, en 2021 el PIB nominal del país ascendió a 40.703 millones de dólares, por lo que el 3,7% que estima el FMI sería 1.506 millones de dólares.

En contraste, para este año en el PGE el gobierno estimó un gasto de 4.794,6 millones de bolivianos para subsidiar los carburantes, monto que equivale a 688,9 millones de dólares.

Ante esta situación, el FMI recomienda reducir la subvención de los combustibles e implementar programas de compensación a los sectores más pobres.

“La implementación exitosa de un aumento en los precios internos del combustible requerirá reciclar una parte de los ahorros presupuestarios para programas de transferencia de efectivo que están dirigidos a los más pobres de las poblaciones”, señala el FMI.

El analista económico de la Fundación Jubileo René Martínez señaló que el monto de la subvención presente en el PGE 2022 fue calculado con base en un precio del barril de petróleo de 50 dólares, sin embargo, a raíz del conflicto en Ucrania este se disparó por encima de 100 dólares varios meses.

“La subvención es un problema complejo, porque en un gran porcentaje los precios de la gasolina y el diésel están subsidiados en el mercado interno, pero el verdadero problema es la importación de hidrocarburos, haya o no haya subvención, actualmente estamos en una situación en la cual estamos importando gran parte de los hidrocarburos que consumimos y eso tiene un efecto en las reservas internacionales.

Al respecto, el ministro de Economía, Marcelo Montenegro, reconoció que el costo de la subvención experimentó un alza considerable por la subida de los precios del petróleo, pero señaló que ahora se experimenta una caída que permitirá que el peso del subsidio se estabilice e incluso se reduzca hasta fin de año.

“La subvención es un esfuerzo que está haciendo el Tesoro General de la Nación (TGN), hemos visto que ha habido un alza y ahora hay una caída en el precio del petróleo y estimamos que esta caída tenga que verse también en el costo que vamos a ir erogando en los siguientes meses”, expresó.

Asimismo, indicó que si el alza de los precios del petróleo fuera permanente, el Estado se vería en problemas para poder solventar la subvención, por lo que se trabaja en la sustitución de importaciones, a través de la instalación proyectos, como la planta de biodiésel, para reducir su peso. “Si fuera un fenómeno permanente (los altos precios del petróleo), obviamente sería un esfuerzo muy grande, pero como lo hemos dimensionado, vamos a seguir en la medida en la que vayamos avanzando en la sustitución de importaciones con industrialización, eso es lo que va a permitir que tengamos un gasto de subvención mucho menor en el tiempo”, agregó.

 

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