Un “concho” de alto costo ciudadano

Santa Cruz hizo un paro de más de un mes para exigir al Gobierno la realización del censo de población y vivienda en 2023. Así lo dispuso un cabildo ciudadano y el gobernador, Luis Fernando Camacho, ratificó, en más de una ocasión, que no se aceptaría otra fecha que no fuera 2023.

Por eso, fue sorpresiva la declaración del mismo Camacho este miércoles indicando que “el tema de la fecha vendría a ser el ‘concho’, pero no vendría a ser lo determinante”. Se entiende por ‘concho’ al sedimento descartable que queda en el fondo de los recipientes, luego de que se consume la parte buena del líquido.

Camacho hizo esa declaración luego de que la dirigencia cruceña admitiera que ya no será posible llevar adelante el censo en 2023 y que terminara por aceptar el 2024, tal como propuso el gobierno de Luis Arce desde antes de que se iniciara el paro.

Fue entonces un desafortunado intento por salir el atolladero en el que los mismos dirigentes cívicos se habían metido. Mejor hubiera sido para ellos y, sobre todo para el pueblo cruceño que lleva soportando el paro por 34 días, que la medida de presión se suspenda en el cabildo del 13 de noviembre, cuando quedó implícito que se aceptaba el censo en 2024 porque se pedía una ley que garantice “la aplicación económica y electoral de los datos del censo antes de las elecciones de 2025”, sin mencionar la fecha de la consulta.

En aquel cabildo, que fue considerado como el más grande de la historia de Santa Cruz, se decidió continuar con el paro sin un rumbo claro y ahora, cuando la medida se vuelve insostenible, los dirigentes cruceños ensayan una salida honrosa a la crisis.

En ese marco, Camacho asegura que la protesta ha logrado doblarle la mano al Gobierno porque el tema ahora es la ley que fije una fecha (2024) que garantice la redistribución de recursos y escaños y, por añadidura, dice que eso además repercutirá en el voto campo-ciudad, en las circunscripciones y en el padrón, lo cual es por lo menos dudoso.

En este espacio hemos señalado uno a uno los desaciertos del gobierno de Luis Arce durante el conflicto el censo, pero también saltan a la vista los desatinos del gobernador Camacho y del dirigente cívico Rómulo Calvo. En cambio, el rector de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno, Vicente Cuéllar, ha mostrado mesura y templanza, pero, por lo visto no ha sido escuchado.

Lo último que ha decidido la dirigencia cruceña es esperar que la Asamblea Legislativa apruebe la Ley del Censo 2024, pero eso puede tomar tiempo, lo que implica que los aspectos nocivos del paro se extienden. No les haría mal a los dirigentes cruceños una pequeña dosis de autocrítica y empatía con la gente, declarando un cuarto intermedio en el paro.

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