Corte IDH declara al Estado boliviano responsable de revictimización en caso sobre violencia sexual

 

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) determinó este jueves que el Estado boliviano es responsable internacionalmente por la violación de los derechos humanos de una víctima de violencia sexual que sufrió la revictimización en el proceso judicial respectivo.

La víctima es una mujer que, cuando tenía 16 años, sufrió violencia sexual de parte de su primo de 26 año, entre 2001 y 2002, un delito cometido en Cochabamba.

En un primer juicio, se condenó al autor por el delito de estupro, pero esa sentencia fue anulada y se dispuso otro juicio en el que el acusado no se presentó, ya que se encontraba en Colombia. En 2002 fue capturado en ese país para su extradición, pero lo dejaron en libertad porque el delito prescribió, según la norma colombiana.

La Corte consideró que en este caso la víctima tuvo una experiencia traumática durante el primer examen ginecológico forense, lo cual se realizó de manera incompatible con los requerimientos de una debida diligencia estricta.

Se consideró que no fue justificada la necesidad de realizar el segundo examen ginecológico forense, en 2008, pues no constituía una prueba útil.

El tribunal también señaló que la joven se vio obligada a relatar en distintas ocasiones los hechos relacionados con la violencia sexual de que fue víctima.

La Corte consideró que la duración del proceso penal —por casi 20 años— sin que a la fecha exista una sentencia firme, configuró una violación del plazo razonable de la investigación y juzgamiento relacionado con la violencia sexual en cuestión.

Además, el tribunal coincidió con la posición de los distintos organismos internacionales al considerar que las disposiciones normativas penales relacionadas con la violencia sexual deben contener la figura del consentimiento como su eje central, es decir, para que se consuma una violación, no se debe exigir la prueba de amenaza, uso de la fuerza o violencia física, basta para ello que se demuestre, mediante cualquier medio probatorio idóneo, que la víctima no consintió con el acto sexual, reportó Erbol.

Esa instancia reiteró que no se puede hacer referencia al consentimiento de la víctima para sostener relaciones sexuales cuando el agresor ostenta una figura de autoridad sobre la víctima, debido a que se genera una desigualdad de poder que se agrava con la diferencia de edades entre la víctima y el victimario. Consideró que la aplicación de la normativa penal boliviana y su interpretación por parte de los tribunales internos resultaron en la denegación de justicia a una niña víctima de violencia sexual.

El tribunal consideró que el tipo penal de estupro, tal como está previsto en la legislación de Bolivia, resulta incompatible con la Convención Americana.

En consecuencia, la Corte concluyó que Bolivia incumplió su obligación de garantizar, sin discriminación por motivos de género, así como por la condición de persona en desarrollo de la víctima, el derecho de acceso a la justicia.

 

Deja tu comentario

A %d blogueros les gusta esto: